¡Los más bellos salmos de agradecimiento a Dios! ¡Los más bellos salmos de agradecimiento a Dios!

¡Los más bellos salmos de agradecimiento a Dios!

Dar gracias a Dios es una de las formas en las que podemos reconocer su favor en nuestras vidas. Como resultado, nuestra relación con él se fortalece. 

El corazón del Padre se conmueve ante nuestra gratitud. Aquí encontrarás una selección de pasajes del libro de los Salmos que estimulará tu corazón a ser más agradecido con Dios. ¡Alabemos al Señor por todas sus bendiciones!

1. Exalta al Señor con todas tus fuerzas

Enaltécete, Señor, con tu poder,
y con salmos celebraremos tus proezas.
(Salmo 21:13)

2. Agradece a Dios con tus alabanzas

Canten al Señor con gratitud;
canten salmos a nuestro Dios al son del arpa.
(Salmo 147:7)

3. Tienes fuerza y protección gracias a Dios

El Señor es mi fuerza y mi escudo;
mi corazón en él confía;
de él recibo ayuda.
Mi corazón salta de alegría,
y con cánticos le daré gracias.
(Salmo 28:7)

4. Da gracias por sus bondades

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!
Den gracias al Señor, porque él es bueno;
su gran amor perdura para siempre.
(Salmo 106:1)

5. Es bueno dar gracias a Dios

¡Cuán bueno, Señor, es darte gracias
y entonar, oh Altísimo, salmos a tu nombre;
proclamar tu gran amor por la mañana,
y tu fidelidad por la noche.
(Salmo 92:1-2)

6. El amor de Dios no tiene fin

Den gracias al Señor, porque él es bueno;
su gran amor perdura para siempre.
(Salmo 136:1)

7. La justicia de Dios no se demora

¡Alabaré al Señor por su justicia!
¡Al nombre del Señor altísimo cantaré salmos!
(Salmo 7:17)

8. Un pueblo agradecido a Dios es un pueblo feliz

¡Aclamen alegres a Dios,
habitantes de toda la tierra!
Canten salmos a su glorioso nombre;
¡ríndanle gloriosas alabanzas!
(Salmo 66:1-2)

9. Hoy es un buen día para agradecer

Este es el día en que el Señor actuó;
regocijémonos y alegrémonos en él.
(Salmo 118:24)

10. Agradece en la casa del Señor

Quiero inclinarme hacia tu santo templo
y alabar tu nombre por tu gran amor y fidelidad.
Porque has exaltado tu nombre y tu palabra
por sobre todas las cosas.
(Salmo 138:2)

11. Dale gracias por tu vida

¡Te alabo porque soy una creación admirable!
¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!
Mis huesos no te fueron desconocidos
cuando en lo más recóndito era yo formado,
cuando en lo más profundo de la tierra
era yo entretejido.
Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación:
todo estaba ya escrito en tu libro;
todos mis días se estaban diseñando,
aunque no existía uno solo de ellos.
(Salmo 139:14-16)

12. No te olvides nunca de agradecer

Alaba, alma mía, al Señor;
alabe todo mi ser su santo nombre.
Alaba, alma mía, al Señor,
y no olvides ninguno de sus beneficios.
(Salmo 103:1-2)

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