Las visiones de Santa María Faustina Kowalska

Las visiones de Santa María Faustina Kowalska

Hoy, 5 de Octubre, recordamos a Santa María Faustina Kowalska.

Hoy, 5 de Octubre, recordamos a Santa María Faustina Kowalska. Fiel servidora de Dios, dedicó su vida a los más pobres y pecadores. 

Durante su vida, Sor Faustina recibió varias apariciones de la Divina Misericordia de Dios y le permitió ver el purgatorio, el infierno y el cielo. Cada uno con un mensaje para todas las personas. ¡Descubre más en esta nota!

1. El purgatorio

Una noche, contó Faustina, su Ángel de la Guarda le pidió que lo siguiera. De repente se vio en un lugar lleno de fuego y de almas sufrientes. Allí, Faustina señaló que las personas no debían orar fervientemente por sí mismas, sino que dijo "solamente nosotras podemos ayudarlas”.

Ella preguntó a las almas lo que más las hacía sufrir y le contestaron que era el sentirse abandonadas por Dios. Luego, vio a la Virgen María que visitaba a las almas del purgatorio, quienes la llamaban “Estrella del Mar”. Al salir de aquella prisión de sufrimiento, escuchó la voz del Señor que le dijo: “Mi Misericordia no quiere esto, pero lo pide mi Justicia”.

2. El infierno

“Fui llevada por un Ángel al abismo del infierno. Es un sitio de gran tormento. ¡Cuán terriblemente grande y extenso es! Las clases de torturas que vi: La primera es la privación de Dios; la segunda es el perpetuo remordimiento de conciencia; la tercera es que la condición de uno nunca cambiará; la cuarta es el fuego que penetra en el alma sin destruirla –un sufrimiento terrible, ya que es puramente fuego espiritual–, prendido por la ira de Dios” describió Faustina tras un retiro de ocho días en 1936. La quinta tortura era la completa oscuridad, mientras que la sexta era "la compañía constante de Satanás; la séptima es una angustia horrible, odio a Dios, palabras indecentes y blasfemia. Estos son los tormentos que sufren los condenados, pero no es el fin de los sufrimientos. Existen tormentos especiales destinados para almas en particular. Estos son los tormentos de los sentidos. Cada alma pasa por sufrimientos terribles e indescriptibles, relacionado con el tipo de pecado que ha cometido”.

3. El cielo

El día 27 de noviembre de 1936, la Santa escribió su visión del cielo: "Dios me ha hecho entender que hay una cosa de un valor infinito a sus ojos, y eso es, el amor a Dios; amor, amor y nuevamente amor, y nada puede compararse a un solo acto de amor a Dios”. 

“Dios en su gran majestad, es adorado por los espíritus celestiales, de acuerdo a sus grados de gracias y jerarquías en que son divididas, no me causó temor ni susto; mi alma estaba llena de paz y amor; y mientras más conozco la grandeza de Dios, más me alegro de que Él sea el que es”, continuó. 

“Me regocijo inmensamente en su grandeza y me alegro de que soy tan pequeña, ya que siendo tan pequeña, Él me carga en sus brazos y me aprieta a su corazón”.

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias