¡La Parábola del sembrador!

¡La Parábola del sembrador!

Aquí traemos la Parábola del sembrador, con una breve explicación para continuar reflexionando sobre la Palabra del Señor.

Las parábolas son mensajes de Jesús que se han hecho muy populares a lo largo del tiempo y nos dejan una gran enseñanza. ¿Conoces la Parábola del sembrador? ¡Descúbrela en esta nota!

En primer lugar, te dejamos la Parábola del sembrador para que puedas leerla:

Parábola del sembrador

(Mr. 4.1-9; Lc. 8.4-8)

13  Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.

2 Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.

3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.

4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.

5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;

6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

9 El que tiene oídos para oír, oiga.

En primer lugar, la parábola del sembrador hace referencia a la importancia de la semilla de la palabra y cómo al ser plantadas en distintos tipos de hombres, en este caso "terrenos", puede llegar a tener distintos tipos de efectos. Cada terreno es el reflejo del corazón del hombre en donde esta semilla fue plantada. 

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mr. 4.13-20; Lc. 8.11-15)

18 Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador:

19 Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.

20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo;

21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Si tuviéramos que resumir brevemente la parábola podríamos decir que: 

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias