Este pasaje bíblico demuestra que el pasado no determina el futuro, ¡conócelo!

Este pasaje bíblico demuestra que el pasado no determina el futuro, ¡conócelo!

A Jesús no le importa tanto el pasado de una persona, los errores que pueda haber cometido, Jesús está interesado en su futuro, expresó el pastor Roberto de Lucena.

En el libro de Lucas capítulo 19, encontramos el relato del extraordinario encuentro entre Jesús y Zaqueo. Jesús entra en Jericó y se detiene en uno de esos rincones de la vida, debajo de una higuera silvestre. Mira hacia arriba y, en medio del follaje, encuentra a un hombre. Lo llama por su nombre y le dice: "Zaqueo, baja rápido, porque hoy quiero posar en tu casa".

Zaqueo busca descender rápidamente y mientras sale de esas ramas, desviándose del follaje y descendiendo hacia Jesús, una película de su vida pasa por su pantalla mental. Empieza a pensar en cómo reaccionará Jesús cuando esté frente a él, porque ciertamente, Jesús, si conoce su nombre, conoce su historia, conoce su vida.

Se había subido a esa higuera silvestre porque era pequeño de estatura. Como la multitud alrededor de Jesús era grande, necesitaba estar en el punto más alto para poder hacer contacto visual con Jesús, y se había escondido detrás del follaje porque no era una figura amiga, querida por Jericó; al contrario, era un recaudador de impuestos, un hombre codicioso, que había hecho daño a mucha gente. Pero cuando está exactamente frente a Jesús, no puede soportarlo, abraza a Jesús, y Jesús lo acompaña a su casa.

Cuando termina el día, después de la cena, dice: Maestro, voy a dividir todo lo que tengo por la mitad y le voy a dar la mitad al pobre de todo lo que tengo. Y si le robé a alguien, le hice daño a alguien, le pagaré a esa persona cuatro veces más. Jesús dijo: Hoy la salvación ha entrado en esta casa.

La historia terminó bien, terminó hermosamente y el futuro de esa familia estaba asegurado, fue bendecida por Jesús y por la actitud, por la respuesta de Zaqueo al encuentro con Jesús.

En este momento, es posible para nosotros, mirando este texto, conocer un poco mejor a Jesús, nos damos cuenta de que a Jesús no le importa tanto el pasado de una persona, los errores que esa persona pueda haber cometido, Jesús es más interesado en el futuro de una persona. No de dónde vino, sino hacia dónde quiere ir. Y por eso le interesa la historia de Zaqueo, sus dramas, sus heridas, pero por su decisión, con humildad de reconocer sus errores y trazar una nueva ruta, para llegar a un destino diferente al que se dirigía.

Jesús extiende eso a la mano de la misericordia. Porque cuando alguien se acerca a Jesús con un corazón humilde, reconoce sus errores, se arrepiente de sus pecados, pide una oportunidad, muestra que le interesa hacer las cosas de otra manera, encuentra en Jesús un Dios misericordioso, un Dios pleno, que alcanza y ayuda a esta persona a reconstruir los puentes de su vida con Dios, de su vida eterna, de su mejor destino.

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