¡Descubre los 7 milagros de Jesús! ¡Descubre los 7 milagros de Jesús!

¡Descubre los 7 milagros de Jesús!

Durante su tiempo en la tierra, Jesús demostró una y mil veces que Él venía a cumplir una misión y era el hijo de Dios. 

Son innumerables los milagros que realizó Jesús en la Tierra. Esos milagros tenían como propósito glorificar a Dios y mostrar que en realidad Jesús era el Hijo de Dios. Hoy te traemos una lista con los milagros de Jesús más conocidos. 

1. Cambiar el agua en vino

Texto bíblico: Juan 2:1-11

Su madre dijo a los sirvientes: Hagan lo que él les ordene.
Había allí seis tinajas de piedra, de las que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada una cabían unos cien litros.
Jesús dijo a los sirvientes: Llenen de agua las tinajas.
Y los sirvientes las llenaron hasta el borde.
—Ahora saquen un poco y llévenlo al encargado del banquete —les dijo Jesús.
Así lo hicieron. El encargado del banquete probó el agua convertida en vino sin saber de dónde había salido, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Entonces llamó aparte al novio y le dijo: Todos sirven primero el mejor vino y, cuando los invitados ya han bebido mucho, entonces sirven el más barato; pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.
(Juan 2:5-10)

2. Alimentación de los 5000

Texto bíblico: Mateo 14:13-21; Marcos 6:31-44; Lucas 9:10-17; Juan 6:5-14

Cuando Jesús desembarcó y vio a tanta gente, tuvo compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos.
(Mateo 14:14)

Y mandó a la gente que se sentara sobre la hierba. Tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos, quienes los repartieron a la gente. Todos comieron hasta quedar satisfechos, y los discípulos recogieron doce canastas llenas de pedazos que sobraron. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños.
(Mateo 14:19-21)

3. Caminar sobre el agua

Texto bíblico: Mateo 14:22-33; Marcos 6:45-52; Juan 6:15-21

¡Es un fantasma! —gritaron de miedo.
Pero Jesús les dijo en seguida: ¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo.
(Mateo 14:26-27)

Entonces gritó: ¡Señor, sálvame!
En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Cuando subieron a la barca, se calmó el viento. Y los que estaban en la barca lo adoraron diciendo: Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios.
(Mateo 14:30b-33)

4. Sanidad de 10 leprosos

Texto bíblico: Lucas 17:11-19

¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!
(Lucas 17:13)

Uno de ellos, al verse ya sano, regresó alabando a Dios a grandes voces. Cayó rostro en tierra a los pies de Jesús y le dio las gracias, no obstante que era samaritano.
—¿Acaso no quedaron limpios los diez? —preguntó Jesús—. ¿Dónde están los otros nueve? ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero? Levántate y vete —le dijo al hombre—; tu fe te ha sanado.
(Lucas 17:15-19)

5. Resurrección de Lázaro

Texto bíblico: Juan 11:1-46

Esta enfermedad no terminará en muerte, sino que es para la gloria de Dios, para que por ella el Hijo de Dios sea glorificado.
(Juan 11:4)

Señor —le dijo Marta a Jesús—, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora Dios te dará todo lo que le pidas.
—Tu hermano resucitará —le dijo Jesús.
—Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final —respondió Marta.
Entonces Jesús le dijo:
—Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?
(Juan 11:21-26)

Entonces quitaron la piedra. Jesús, alzando la vista, dijo: Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Ya sabía yo que siempre me escuchas, pero lo dije por la gente que está aquí presente, para que crean que tú me enviaste.
Dicho esto, gritó con todas sus fuerzas: ¡Lázaro, sal fuera!
El muerto salió, con vendas en las manos y en los pies, y el rostro cubierto con un sudario.
—Quítenle las vendas y dejen que se vaya —les dijo Jesús.
(Juan 11:41-44)

6. Sanó desde la distancia al siervo de un centurión

Texto bíblico: Mateo 8:5-13; Lucas 7:1-10

Señor, no merezco que entres bajo mi techo. Pero basta con que digas una sola palabra, y mi siervo quedará sano. Porque yo mismo soy un hombre sujeto a órdenes superiores, y además tengo soldados bajo mi autoridad. Le digo a uno: “Ve”, y va, y al otro: “Ven”, y viene. Le digo a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace.
Al oír esto, Jesús se asombró y dijo a quienes lo seguían: Les aseguro que no he encontrado en Israel a nadie que tenga tanta fe.
(Mateo 8:8-10)

7. Sanidad y liberación de un muchacho endemoniado

Texto bíblico: Mateo 17:14-21; Marcos 9:14-29; Lucas 9:37-43

Jesús reprendió al demonio, el cual salió del muchacho, y este quedó sano desde aquel momento.
(Mateo 17:18)

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