Ciudad Refugio en Chicago, son provisión de Dios y de ayuda a los jóvenes

Ciudad Refugio en Chicago, son provisión de Dios y de ayuda a los jóvenes

Los programas proporcionados por la Ciudad Refugio han logrado una reducción de la delincuencia en los barrios de la ciudad, afirmo el oficial de la Comisaría de Chicago.

Por:  Johana R.

La milagrosa provisión de Dios mantiene en funcionamiento al ministerio de Ciudad Refugio de Chicago, pero la parte más importante del ministerio es la forma en que reúne a los grupos de la comunidad, explica su fundadora Stephanie Marquardt.

Ciudad Refugio comenzó en 2018 después de que Marquardt, su esposo, Kurt, y los pastores de la Chicago West Bible Church, Jon Kelly y Kent Steiner, experimentaron un llamado para ministrar en los barrios más peligrosos de Chicago.

Marquardt empezó a crear campeonatos deportivos para enseñar a los jóvenes habilidades valiosas para la vida a través del deporte. Antes del COVID-19, el programa tenía más de 1.000 estudiantes que aprendían tiro con arco, béisbol y baloncesto. Cada equipo recibe entrenamiento de un oficial de policía, un líder religioso y un líder local sin fines de lucro, explica.

Marquardt también es una dedicada aficionada a los deportes, a menudo usando metáforas de los deportes para hablar de su trabajo.

“Lo que es característico es que seguimos lo que llamamos el banquillo de tres patas”, asegura, es conseguir que la parte cívica, sagrada y secular de la sociedad trabajen juntas. Creo que eso es muy bíblico”.

El enfoque combinado permite a cada grupo utilizar sus fortalezas de la manera más efectiva, señala. También permite a los líderes de la comunidad formar relaciones y trabajar juntos.

El ministerio se expandió rápidamente a los barrios de Austin, Garfield Park, North Lawndale, Englewood y Roseland en Chicago. Estos barrios tienen unos de los índices de asesinato más altos de la ciudad, las peores escuelas y los índices de pobreza más altos.

El sargento Jermaine Harris, un oficial de la 15 Comisaría de Chicago, dice que los programas proporcionados por Ciudad Refugio han resultado en una disminución de la delincuencia en los barrios de la ciudad. Cuando los parques están desiertos, los traficantes de drogas y los pandilleros los usan. Pero cuando los niños y las familias juegan en un parque, los delincuentes se mantienen alejados porque no quieren cometer delitos en público.

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