¡Salmo del Día!

¡Salmo del Día!

Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.

Señor , no me reprendas en tu enojo ni me castigues en tu ira.

Porque tus flechas me han atravesado, y sobre mí ha caído tu mano.

Por causa de tu indignación no hay nada sano en mi cuerpo; por causa de mi pecado mis huesos no hallan descanso.

Mis maldades me abruman, son una carga demasiado pesada.

Por causa de mi insensatez mis llagas hieden y supuran.

Estoy agobiado, del todo abatido; todo el día ando acongojado.

Estoy ardiendo de fiebre; no hay nada sano en mi cuerpo.

Me siento débil, completamente deshecho; mi corazón gime angustiado.

Ante ti, Señor, están todos mis deseos; no te son un secreto mis anhelos.

Late mi corazón con violencia, las fuerzas me abandonan, hasta la luz de mis ojos se apaga.

Mis amigos y vecinos se apartan de mis llagas; mis parientes se mantienen a distancia.

Tienden sus trampas los que quieren matarme; maquinan mi ruina los que buscan mi mal y todo el día urden engaños.

Pero yo me hago el sordo, y no los escucho; me hago el mudo, y no les respondo.

Soy como los que no oyen ni pueden defenderse.

Yo, Señor , espero en ti; tú, Señor y Dios mío, serás quien responda.

Tan solo pido que no se burlen de mí, que no se crean superiores si resbalo.

Estoy por desfallecer; el dolor no me deja un solo instante.

Voy a confesar mi iniquidad, pues mi pecado me angustia.

Muchos son mis enemigos gratuitos; abundan los que me odian sin motivo.

Por hacer el bien, me pagan con el mal; por procurar lo bueno, se ponen en mi contra.

Señor , no me abandones; Dios mío, no te alejes de mí.

Señor de mi salvación, ¡ven pronto en mi ayuda!

Salmo 38

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