San Juan Crisóstomo

Oración a San Juan Crisóstomo

Hoy lunes 13 de septiembre de 2021 se celebra el día de San Juan Crisóstomo.

Cada 13 de septiembre celebramos la fiesta de San Juan Crisóstomo (347-407), patriarca de Constantinopla, padre y doctor de la Iglesia. El apelativo ‘Crisóstomo', le fue conferido casi un siglo después de su muerte en virtud de su elocuencia al predicar, la belleza y profundidad de sus homilías, y la fuerza de sus escritos. “Crisóstomo” quiere decir “boca de oro” (yuxtaposición de dos términos griegos: chrysós, 'oro', y stoma, 'boca'). Juan de Antioquía -como también se le conoce- fue obispo de Constantinopla. Es considerado uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia de Oriente y uno de los más grandes oradores de todos los tiempos.

San Juan Crisóstomo nació en Antioquía en el 347, se bautizó a los 23 años. Después de haber vivido como monje eremita en su casa y en el desierto, fue ordenado sacerdote y empezó a hacerse conocido por sus sermones. Más adelante, Arcadio -emperador romano de Oriente- solicitó a Teófilo, patriarca de Alejandría, que lo nombre obispo de Constantinopla.

Como obispo se consagró a enseñar la recta doctrina, con celo y cuidado, al tiempo que criticó las formas judaizantes del cristianismo y los lujos e indiferencia de los emperadores frente a los necesitados. Se deshizo de bienes superfluos de la Iglesia y con las riquezas obtenidas atendió las necesidades de los pobres. Le exigió a sacerdotes y monjes vestir con sencillez, y comer con moderación; pidió recato a las mujeres y piedad dentro de los templos. Se preocupó también por la formación catequética de los fieles.

Recordaba el Papa Emérito Benedicto XVI, en audiencia general del 26 de septiembre de 2007: “Por su solicitud en favor de los pobres, San Juan fue llamado también ‘el limosnero’. Como administrador atento logró crear instituciones caritativas muy apreciadas. Su espíritu emprendedor en los diferentes campos hizo que algunos lo vieran como un peligroso rival. Sin embargo, como verdadero pastor, trataba a todos de manera cordial y paterna. En particular, siempre tenía gestos de ternura con respecto a la mujer y dedicaba una atención especial al matrimonio y a la familia. Invitaba a los fieles a participar en la vida litúrgica, que hizo espléndida y atractiva con creatividad genial”.

La firmeza de su actitud y su celo pastoral le causaron roces e incomprensiones. Es verdad que se hizo de enemigos poderosos, pero fundamentalmente del cariño y el respeto del pueblo cristiano. Vivió sus últimos días en el destierro y murió el 14 de septiembre de 407. Quienes lo acompañaron en su agonía testificaron sus últimas palabras: “sea dada gloria a Dios por todo”.

“Si te encuentras en el camino con un sacerdote y un ángel, ve a besar la mano del sacerdote, ya que los ángeles, aunque quieren ser capaces de administrar el Sacramento de la Eucaristía, no pueden; ya que esto es propio sólo de seres humanos” (San Juan Crisóstomo).

Oración a San Juan Crisóstomo

¡Oh doctor insigne, san Juan Crisóstomo!,
tú que siempre alentaste con sabiduría
la práctica de la justicia y de la caridad
y que con tus elocuentes sermones
predicaste con brillantez la Palabra Divina,
ilumínanos con tu obras y palabras
y fortalécenos en los momentos difíciles
con el ejemplo de tu invencible constancia.
Obispo San Juan Crisóstomo
tú que demostraste enorme fortaleza y valor
ante las más duras pruebas a que fuiste sometido,
que fuiste difamado, injustamente acusado,
perseguido, agredido brutalmente y desterrado,
concédenos le energía y el ánimo necesario
para sobrellevar estos momentos difíciles
llenos de amargura y desconsuelo,
haz que no nos abandonen la fe y la esperanza,
para que podamos continuar la lucha
a pesar de las injusticias que nos rodean,
para que, fortalecidos y ayudados
con tu benéfica intercesión
podamos salir victoriosos en:

(hacer la petición)

San Juan Crisóstomo,
tú que fuiste sal de la tierra y luz del mundo,
tú que difundiste con claridad las Enseñanzas,
y con santa paciencia resististe en los infortunios
defiéndenos a todos de la injusticia y el error,
lleva nuestras suplicas a Dios Padre Todopoderoso
y ruégale nos conceda lo que confiadamente solicitamos.
San Juan Crisóstomo,
pídele también que nos ayude a amar al prójimo,
que nos de la gracia de asumir el Evangelio
como camino, regla y vida en nuestro ser y actuar,
y que nos bendiga con los dones y talentos necesarios
para alcanzar la Gloria Celestial.


Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Rezar con gran fervor el Credo, tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.

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