Libro "Cristianos también se deprimen" David Murray

Libro "Cristianos también se deprimen" David Murray

Los cristianos también se deprimen. Esta afirmación podría parecer un poco trillada, pero es un mensaje importante y uno que los cristianos necesitan escuchar. Se les ha enseñado a demasiadas personas que los cristianos (los verdaderos cristianos, los buenos cristianos, los cristianos reales) no se deprimen o que la depresión es la consecuencia de un pecado grave.

Por:  Johana R.

Esto acumula culpa y angustia sobre aquellos que ya están sufriendo dolor mental y emocional. ¿Mi depresión es el resultado de un pecado que cometí contra Dios? ¿Hay algún pecado que necesito confesar para que todo se vaya? ¿Soy verdaderamente un cristiano?

 Con la angustia viene el estigma de que aquellos que sufren deben hacerlo en silencio, con miedo y vergüenza de admitir lo que están pasando. Muchos cristianos simpatizan con el dolor físico, pero ponen sus ojos blancos con el dolor emocional.

El mensaje central del pequeño libro de David Murray sobre la depresión se encuentra en el título: Los cristianos también se deprimen. Este mensaje es extraordinariamente liberador. Disipa inmediatamente muchísimos de los conceptos erróneos peligrosos e inútiles. No queremos que esto dé licencia para revolcarse en la depresión, sino que  permita ver, creer y entender que para muchas personas la depresión es para la mente caída así lo que la enfermedad es para el cuerpo caído.

El libro tiene una estructura simple de seis capítulos:

“Creo que la mayor fortaleza de este libro está en su liberador mensaje de que la depresión no necesita ser una fuente de vergüenza y que no debe cargar con el tabú que provoca que aquellos que sufren de depresión se escondan en vergüenza. Al mismo tiempo, no debe provocar que otras personas respondan con sorpresa, con recriminación o con juicio. Murray hace un buen trabajo al alinear la depresión (el sufrimiento mental o emocional) con el sufrimiento físico que todos experimentamos en la vida. Aunque podría haber sido provocado o agravado por el pecado, no debemos permitirnos asumir que este siempre es el caso”.

Otra fortaleza es el tono medido y pastoral de este libro. Demasiadas publicaciones sobre este tema son víctima de pinceladas generales y juicios amplios. Murray deja en claro que para él la depresión no es extraña; él la ha enfrentado en su ministerio y entre mis amigos y algunas de las personas que más amo en este mundo. Esto lo lleva a hablar con cuidado, a hablar con sensibilidad y a usar matices donde estos están garantizados.

La persona que están lidiando con la depresión, con la ansiedad o con los ataques de pánico encontrará compasión y esperanza en las palabras de este libro y en el mensaje del Evangelio del que depende.

Contenido en solo 124 páginas, Los cristianos también se deprimen es un libro suficientemente corto que aquellos que sufren pueden leer, donde un libro de 200 y 300 páginas podría ser demasiado, este es corto, accesible y urgente. Además es una lectura valiosa para aquellos que están intentando ayudar a amigos o a miembros de la familia que están lidiando con la depresión.

Es el tipo de libro del tamaño y del precio correcto para comprar un par y tener algunos a la mano, listos para regalar (les garantizo que la oportunidad para esto se presentará pronto). Demostrará ser un recurso valioso para el pastor, para el consejero o para casi todos los demás. Lo recomiendo encarecidamente.

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