Cómo influye la letra de una canción en el estado de ánimo

Cómo influye la letra de una canción en el estado de ánimo

¿Te gusta la música? ¿Prestas atención a su letra? Al leer esta nota, escucharás con más detenimiento la composición de una canción y cómo pueden afectar tus emociones. 

La música, es de las alternativas que muchas personas buscan para distraerse, llegar a la calma o desahogar sus emociones. Algunas son ideales (como las instrumentales) para realizar musicoterapia y promover la comunicación, el aprendizaje, la concentración entre otras bondades propias de los sonidos.

No obstante, la letra de las canciones forman parte e influyen en el estado de ánimo del ser humano, estando en la tristeza o la alegría. En cualquier escenario, el escuchar un tema puede producir infinidad de reacciones. Incluso, al entrar en una tienda, es utilizada por los expertos en marketing para impulsar a la compra de quienes visitan el lugar.

Según la neuropsicóloga Mercedes Castillo, al momento de colocar una canción, es recibida por cada individuo de manera diferente. Por una parte, puede que les guste o entusiasme, mientras que el resto en ocasiones siente incomodidad.

Todos percibimos la música de manera diferente, y hay un estilo indicado para cada uno de nosotros, dependiendo de cómo nos sintamos. Fácilmente asociamos una canción o un estilo musical con nuestro estado de ánimo, y reconocemos cuando una canción nos parece “alegre” o “triste”. Hay veces que nos identificamos de tal forma con una canción que al escucharla inmediatamente cambia nuestro estado de ánimo.

Destaca la especialista, que los ritmos forman parte del grado de afectación en el ánimo del ser.

"Las canciones de tiempos lentos traen sensaciones de calma y serenidad, mientras que las canciones de tiempos rápidos traen sensaciones alegres y excitantes. El ritmo de la canción por su parte está relacionado con la activación y/o relajación muscular, provocando inhibición motora y sensación de paz en el caso de los ritmos lentos, y activación motora y exteriorización de sentimientos en el caso de los ritmos rápidos".

No obstante, las letras de la canciones representan un aspecto más delicado, influyendo sus mensajes implícitos y explícitos. Están los ocultos conocidos como subliminales, mientras que otros se escuchan claramente y promueven la repetición del canto en la persona, quedando un mensaje permanente en el cerebro, que probablemente a futuro logre considerarse como una idea posible de hacer.

Canciones con letras de alegría, júbilo, amor que promuevan felicidad logran cambiar el momento gris del día fomentando esperanza, posibilidad, seguridad, confianza y paz. Al repetir cantando, lleva una orden al cerebro y al cuerpo de que todo estará bien. Durante las horas de descanso, estas rondan la mente mientras duermes.

Por otra parte, bajo escenarios de tristeza, dolor, rabia o nostalgia, escuchar canciones que tengan letras llenas de melancolía, aflicción o suicidio, solo conllevan a bajar las defensas, profundizar el dolor y motivar a un proceder errado e inestable.

Un ejemplo, fue lo ocurrido en Europa cuando se prohibió una balada que fue considerada como "asesina", ya que muchos jóvenes decidieron quitarse la vida al tiempo de escucharla. Fue escrita por el compositor húngaro Rerso Seress, quien luego de un despecho por el abandono de su pareja, decidió canalizar su depresión y odio en las obras musicales.

Con el tiempo, por el mundo se han registrado hechos que de alguna manera, han sido influenciados por mensajes de canciones que promueven la acción, sea bueno o malo.

Repetir un coro con alto contenido positivo o negativo, solo conduce a una cosa: creerlo.

Pastores, teólogos, psicólogos y expertos en neuropsicología, recomiendan que al momento de escuchar una canción se preste mucha atención a la letra más allá de un buen ritmo o sonido, ya que el cerebro puede considerarlo, almacenarlo en el subconsciente y reaccionar al final, según sea el momento.

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