5 verdades del matrimonio establecidas por la Biblia

5 verdades del matrimonio establecidas por la Biblia

La Biblia nos ha hablado muy claramente del voto sagrado del matrimonio. 

Por:  Mel RB

La Biblia es la gran fuente de la verdad para todos los cristianos. Muchas veces cuando tenemos dudas sobre qué hacer o cómo deberíamos actuar, consultamos a ella. 

Hoy, te contamos que dice la Biblia sobre el matrimonio. Recuerda que la santa unión de dos personas es uno de los actos mas sagrados que pueden realizar. 

5 verdades del matrimonio según la Biblia:

1. “Que el marido cumpla los deberes conyugales con su esposa; de la misma manera, la esposa con su marido. La mujer no es dueña de su cuerpo, sino el marido; tampoco el marido es dueño de su cuerpo, sino la mujer.” (1 Cor 7,3-4)

La intimidad de una pareja debe ser algo sumamente importante para la mujer y el hombre. No debemos olvidar que las parejas deben fomentar momentos de intimidad y debe ser un deber de cada uno. 

2. “Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón”. (Mateo 5,28)

Cualquier acción que implique deshonrar a tu pareja, es considerada adulterio. Recordemos que cuando dos personas deciden unirse en sagrado matrimonio, se comprometen a serles fieles.

3. “El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”. (1 Cor 13,7)

El amor es un sentimiento sólido, no algo que puede desaparecer fácilmente. El amor es un acto de compromiso, de elección y de sabiduría. Debemos todos los días cultivar el amor con actos hacia nuestra pareja. 

4. "En cuanto a ustedes, cada uno debe amar a su mujer como a sí mismo, y la esposa debe respetar a su marido". (Efesios 5,33)

Toda esposa necesita amor y todo esposo necesita ser valorado. Recuerda de siempre respetar y honrar a tu pareja, el matrimonio no es un acto de un día, sino una elección de todos los días. 

5. "Sean dóciles los unos a los otros por consideración a Cristo: las mujeres a su marido, como si fuera el Señor, porque el varón es la cabeza de la mujer, como Cristo es la Cabeza y el Salvador de la Iglesia, que es su Cuerpo. Así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres deben ser dóciles en todo a su marido. Maridos, amen a su esposa, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella". (Efesios 5, 21-25)

Muchas veces tendemos a ser personas egocéntricas y a olvidarnos del otro. Recuerda que el matrimonio nos incentiva a poner las necesidades del otro por encima de las nuestras. A saber reconocer cuando una persona nos necesita y debemos dejar de lado nuestros pensamientos egoístas. 

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